¿Cómo se fabrican los pellets?

¿Cómo se hacen los pellets?

Conceptos básicos para fabricar pellets

Los pellets son uno de los combustibles producidos a partir de biomasa más utilizados en la actualidad. Debido a su alto poder calorífico y reducido coste, son ideales para calentar nuestro hogar de forma económica, pero ¿cómo se fabrican los pellets?. Durante las siguientes líneas vamos a profundizar en el proceso de fabricación de los pellets.

Uno de los pasos más importantes en el proceso para fabricar pellets es el prensado. Por todos es conocido el aspecto de los pellets. Su reducido y compacto tamaño les permite rendir con una mayor eficiencia energética. Pero también hay otros pasos a tener en cuenta durante el proceso, siendo importantes para que el resultado final sea el mejor.

¿Cómo saber si el pellet está bien fabricado? Lo primero es saber que el pellet cumple con la normativa ENPlus A1. A su vez y entrando en pequeños detalles pero que son cruciales, el pellet debe estar por debajo del 10% de humedad, de esta manera lograremos una combustión adecuada. Una forma sencilla de comprobar que la humedad no es demasiado alta es que el pellet no se rompa con facilidad al apretarlo.

Cómo fabricar pellets: así es el proceso paso a paso

Aunque se trata de un proceso sencillo, la fabricación de pellets consta de varias fases o líneas de producción, que se han diseñado para sacar el mayor rendimiento al producto final: pellets de madera para uso doméstico.

En primer lugar, la materia prima – principalmente puntal o troncos de pequeño diámetro – pasa por un trommel de descortezado. Este paso es esencial para evitar que el pellet tenga un alto contenido en cenizas.

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Esta corteza sobrante no se introduce al proceso productivo del pellet, pero se utiliza como combustible para generar energía térmica, es decir, serán los gases calientes que posteriormente secarán la madera. De esta forma, no se generan residuos ya que se utiliza toda la materia prima.

El siguiente paso, una vez el tronco ha sido descortezado, es pasar a la línea de astillado, donde se forman las partículas que conocemos comúnmente como astilla. Posteriormente, se lleva a cabo una siguiente reducción de tamaño gracias al primer molido en verde.

A partir de este momento, las partículas se secan en un trommel de secado que se alimenta de los gases generados en la caldera, que en el caso de Ecomind generan la combustión a partir de la propia corteza de los árboles.

Acto seguido, se reduce el tamaño de partícula en un segundo molino. Por último, se pasan los pequeños trozos de madera por unos cilindros con pequeños agujeros a alta presión. Esto aumenta la temperatura, y permite que la lignina de la madera actúe como pegamento natural para crear el pellet. En el caso de Ecomind, los pellets son 100% madera natural, no llevan ningún tipo de aditivo artificial.

El producto final se almacena en un gran silo para ser distribuido bien a granel en cisternas o empaquetado en diferentes formatos de ensacado como el Big Bag o los sacos de 15 kg. Es importante destacar que los pellets deben almacenarse en un lugar seco. Así se evita una pérdida de rendimiento una vez sean introducidos en la estufa.